Trattoria Cent’anni, una opción de cocina tradicional italiana con calidez de atención de dueños, en una de las pocas cuadras tranquilas de La Condesa

trattoria cent'anni condesa
El lunes pasado hice unos de mis infrecuentes viajes a La Condesa para probar Trattoria Cent’anni, un amigo me la había recomendado mucho y no quería dejar pasar mas tiempo sin conocerla. La verdad es que no existen muchos buenos restaurantes italianos en el DF, así que la apertura de Trattoria Cent’anni, comida de trattoria con un twist de modernidad, es una gran noticia.

Lo primero que uno ve es la decoración del lugar, bien lograda, moderna pero a la vez muy cálida, un equilibrio difícil de conseguir. El local de tamaño “humano”, de esos con dueño a la vista, mezcla concreto, piedra y madera, y está dominado por el horno de pizzas al fondo del salón.

La carta, basada en platillos típicos italianos de trattoria, es cero pretensiosa pero innovadora, basada en pastas, risottos y pizzas, los platillos que a los dueños y al chef les gusta cocinar. Brillan dentro de la carta de pizzas la Cent’anni, una creación con un toque moderno, de queso de cabra, jitomates asados, cebolla caramelizada y un toque de pepperoncino. El menú de pizzas incluye todas las clásicas (margherita, quattro stagioni, toscana, cuatro quesos, pepperoni) pero también innova con pizzas como la ya mencionada Cent’anni y sobre todo la de papas al romero (lajas de papas horneadas crocantes con romero). También tienen una opción de pizza y de focaccia veggie, con verduras de estación, mozzarela y cebolla, algo importante en La Condesa. Las pizzas, tanto las “modernas” como las tradicionales, tienen algo en común, la masa tiene el grosor y la cocción perfecta, algo difícil de encontrar en México DF. Otro plato de este estilo que creó adicción entre los vecinos es la alcachofa al horno con cuatro quesos (carciofo ai quattro formaggi), de los mas solicitados de la carta. Otra gran opción para comenzar es la sorprendente ensalada Cent’anni, a base de lechugas, camarones crujientes, papa, tomate cherry y aderezada con mostaza y chile seco.

La carta de pastas incluye también todas las salsas tradicionales: pomodoro, cuatro quesos, carbonara, arrabbiata, bolognesa y otras mas modernas como una salsa negra de tinta de calamares con camarones salteados en ajo y oliva, y algunas sugerencias del día. A mi me tocó probar unos spaghetti con salsa de azafrán y camarones, un gusto que hizo famoso el Harry Cipriani de Venecia, pero en su risotto. Las pastas rellenas, ravioli principalmente, rotan en el menú diariamente con diferentes salsas. En la mesa de los dueños y los habitués lo que se ve mas frecuentemente es la lasagna y los gnocchi de patate (papas), hechos cada día.

Los postres son otro punto alto de la gastronomía de Cent’anni. Probé la Panna Cotta y el Tiramisú, dos postres clásicos de la cocina italiana que tienen complejidad, y que si no están perfectos son difíciles de comer. La Panna Cotta estaba en su punto justo de textura, y con un dulzor muy equilibrado. El tiramisú estuvo perfecto, con queso mascarpone real, de alta calidad.

La carta de vinos, tanto por botellas como por copeo tiene opciones para todos los gustos y bien escogidos, con precios realmente accesibles.

El ambiente del lugar mezcla muchos locales, que vienen recurrentemente a pedir los platos estrella, con gente de afuera de La Condesa a la que le llega la reputación del lugar a través de amigos, incluyendo muchos socialités y modelos, varios por la influencia del partner de PR de Cent’anni Lorenzo Ruiz Martínez (CEO y modelo vivo de Tommy Hilfiger en México). Cent’anni ya tiene una clientela fija a diario, con una concurrencia que va creciendo continuamente en base a una buena propuesta: comida italiana de calidad, ambiente cálido y precios muy equilibrados (mas bien bajos para la calidad que uno obtiene a cambio).

Los propietarios Antonio (Tono) Marrón Racaimer y Eduardo (Lalo) López Guerrero le transmiten al lugar su impronta personal, como debe ser en una trattoria. Tono (propietario del Nowhere, el famoso bar de Los Cabos) es un fan de la cocina, y es quien diseña la carta. Lalo es experto en gestión de restaurantes con su consultora en gastronomía Profits (profits.com.mx). Ambos están muy presentes en el restaurante a diario, y eso se nota.

Trattoria Cent’anni está en Culiacán 33 (esquina Aguascalientes) en La Condesa, y el teléfono para reservar es 5256 5086.

Abre Ancora by D’Amico, el nuevo restaurante italiano de la familia D’Amico

restaurante ancora by damico polanco

En donde era el tradicional Cosa Nostra, un restaurante clásico de Polanco que fue obligatorio por años para los habitués del primer Polanquito, abrió la nueva propuesta del Grupo D’amico, el Ancora by D’Amico.

Ubicado en Julio Verne 112 (teléfono 5281 2452), el Ancora ofrece una carta muy similar al de sus hermanos de Homero, Bosque Duraznos y Santa Fe.   Buenas pastas, buenas pizzas y normalmente excelentes risottos, lo bueno de los restaurantes verdaderamente italianos.  El Ancora ahora tiene toda la atención de sus dueños, Walter y su hijo Gianmarco D’Amico, quienes están recibiendo a los comensales personalmente en la terraza de la nueva criatura.

En la animada terraza de viernes probamos como entrada un pizza margherita, la pizza mas simple, por eso también la mas difícil de lograr.  Estaba excelente, entre las mejores pizzas de México.  Yo pedí el risotto de tartufo (trufas), que es lo que siempre como en el de Bosque de Duraznos.  No estaba tan bueno como en el otro restaurante, pero el gusto del tartufo salva todo, aunque el arroz no estuviera sobresaliente.

También probamos los ravioli rellenos de queso y pera, que estaban correctos.   Pedimos algunos vinos de la carta, que aún no tenían, pero acertadamente nos ofrecieron un excelente Valpolicella, a sólo MXP 490 (cuesta encontrar buen vino italiano en México a precio razonable, así que gran acierto del lugar).

El servicio un poco caótico y con sobre-atención, pero es lógico en un lugar que recién abre, seguro irán ajustando con el tiempo.  El ambiente de la terraza estaba muy divertido, y es un gran spot para ver pasar la gente en Polanquito.  Recomendable, uno de los mejores y de los pocos verdaderos restaurantes italianos de la ciudad, junto con La Piccola Trattoria, La Fabbrica (ambos napolitanos), Casa Italia en La Condesa del también napolitano Luigi Cesarano y su versión nice y cara Romina en Polanco de su hijo Giuseppe Cesarano, y el aún mas caro Osteria del Becco.

L’Arlequin, el mejor restaurante francés del DF llega a Polanco

l Arlequin bistro polanco

De la mano de uno de los creadores del famoso Arlequin Bistro de la Cuauhtémoc (Rió Nilo 42, esquina Río Pánuco, teléfono 5207 5616 o 55147887, llegó ahora a Polanco la cocina casera francesa de L’Arlequin Bistro, para convertirse en uno de los mejores restaurantes de comida mediterránea en Polanco (y mejores franceses del DF), y a muy buen precio.

Fiel al estilo original de bistro francés, L’Arlequin presenta una lista corta de platos simples y tradicionales de la cocina gala, pero para los que somos apasionados de esa cocina se nos hace que la lista es interminable, porque queremos todo.

En nuestra visita de la semana pasada probamos varios platos, algunos de los cuales me recordaron mucho a la cocina de mis abuelos, que conservaron algunos vestigios de la tradición francesa en mi casa, sobre todo en la comida.

Para empezar tomamos unos mejillones a la marinera (Moules Mariniere) al centro, un plato tan simple que es difícil de hacer en su justo punto en México para mucha gente (lo mismo sucedió con las “frites”). Estos estaban espectaculares. Para seguir nos fuimos por las carnes: el Navarin d’agneau (un estofado de cordero en una cazuela de hierro con verduras) estaba simplemente perfecto, al igual que el medaillon de boef (lo probamos a las cuatro pimientas y con salsa de mostaza).  Sin embargo, el plato que mas nos sorprendió fue un blanquette de veau (trozos de ternera muy tierna con crema y champignones sobre una cama de pasta).

La próxima visita me tocarán algunos otros de los clásicos de bistro: los escargots, el boef bourguignon, la sopa de cebolla y algún quiche.

Para acompañar estos platos tan tradicionales, L’Arlequin ofrece una buena carta de vinos mayormente franceses, a una gran relación precio-calidad. Nos inclinamos por un Pomerol bien añejado, a menos de MXP 700.

Los platos principales rondan los MXP 250-300, muy razonables para la zona y sobre todo para la gran calidad que lo ubica dentro de los mejores restaurantes de Polanco, y de los mejores restaurantes franceses del DF.

La atención es en parte familiar, y bastante francesa, es decir, para el típico gusto mexicano puede faltar gente y atención, pero yo la hallé adecuada y me alegré de no tener que repetir 30 veces que no quiero que me sirvan el vino ni que me retiren el plato a medio comer.

L’Arlequin Bistro está ubicado en la esquina (redonda) de Alejandro Dumas y Julio Verne (que son paralelas pero hacen una “cuchilla” en esa esquina, a pasos de Masaryk.  Está en el local que era del restaurante Ludwig, y conserva casi toda la decoración (muy bien lograda) de su antecesor (en esa esquina había una farmacia tradicional, famosa por el mal carácter de su dueño).  El teléfono para reservaciones es 5292 4867 o 5292 8639.

 

Los mejores restaurantes del sur del DF (Coyoacán, San Angel, Tlalpan)

restaurante los danzantes coyoacan

La terraza del restaurante Los Danzantes en Coyoacán

Con el tráfico imposible de este DF, es cada vez mas irracional alejarse de la “zona de influencia” y exponerse a horas en el coche, aunque al costo de perderme algunos de los mejores restaurantes del DF  Sin embargo, por visitas familiares de Argentina, mas algunos compromisos con clientes últimamente comí varias veces al “sur del Viaducto”, buscando los mejores restaurantes del sur del DF.  La visita a Los Danzantes y la Ex-Hacienda de Tlalpan valieron la pena, no la comida en La Fonda Argentina.

Restaurante Los Danzantes (Coyoacán)

Hace dos sábados me tocó pasear a la familia por Coyoacán, una de las zonas mas bonitas del DF, pero como todo fin de semana atascada de gente y tráfico.  Antes de la obligada visita (por parte de los otros) al Frida Kahlo nos instalamos, a mas bien, tratamos de instalarnos en Los Danzantes, un clásico de la nueva cocina oaxaqueña.  Y digo tratamos porque luego de esperar unos 5 minutos que nos atiendan apareció un mesero para aclararnos que estaba cerrado, a las 13.00, en un lugar mega turístico, unos visionarios.  De mala gana revisó y dijo que no podía hacernos una reservación, y que toda la terraza estaba ocupada de todos modos.  Por suerte, luego de una breve caminata de 20 minutos retornamos y nos encontramos con una hostess friendly que nos dio la última mesa disponible que tenían afuera.  Luego del mezcal de la casa de rigor (Los Danzantes tiene su propia marca de mezcal), decimos degustar varias entradas. La primera, la hoja santa llena de queso Oaxaca y de cabra con salsa de tomate verde, uno de los platos clásicos de Los Danzantes que me enamoró en mi primera visita a Los Danzantes en la ciudad de Oaxaca.  No estaba tan bueno como la primera vez que lo probé, pero conserva el encanto de la combinación de sabores exóticos y bien balanceados.  Luego pedimos los pulpos chamuscados con páprika, perejil y jugo de naranja, que no me impresionaron pero estaban correctos.  La calidad levantó sustancialmente con el “no tan mexicano” plato de camarones al coco con salsa agridulce y chile de árbol, estaban deliciosos, igual que el postre (mousse de mango con jamaica y láminas de chocolate).  En el medio, el filete al aceite de ajillo sobre queso asadero fue una decepción, con litros de aceite en el lugar incorrecto.  Para acompañar el sabor tan local valía la pena invertir en un buen vino mexicano, y optamos por un Mariatinto, caro, pero no tanto por estar en un restaurante.   En general la experiencia fue buena una vez que nos sentamos, y es el mejor lugar para comer en la zona turística de Coyoacán, ya que la mayoría de los otros restaurantes son simples comederos de comida tradicional mal hecha para turistas locales y extranjeros.  No estoy seguro haya sido una gran idea pelear tanto por una mesa en la terraza: el desfile de gente pidiendo y vendiendo a penas deja llevar una conversación en la mesa, desde vendedores ambulantes, falsos artesanos, pobres indígenas y pedigueños avivados, todos requieren tu atención en forma constante.

Si alguien está por Oaxaca, donde se encuentra otro restaurante Los Danzantes, no debe dejar de visitarlo.  La carta es muy similar, pero el lugar es extremadamente bonito, al final de un antiguo edificio colonial, pero con una decoración contemporánea/moderna de muy buen gusto.

La Fonda Argentina, parrilla argentina (Altavista)

La Fonda es una cadena de restaurantes argentinos, que progresaron mucho desde su inicio en la colonia Buenos Aires en la zona de imprentas.  Originalmente posicionado como un lugar muy barato para comer cortes de carne (quizás uno de los pocos en el DF en su momento), ha ido subiendo la calidad de la decoración de sus restaurantes, la cantidad de sucursales, pero no la calidad de la carne, al menos esa fue mi impresión en esta primera visita a la Posta que está ubicada en Altavista.  Quizás fue por la selección de los platos: la mayoría se decidió una “parrilada”, que es generalmente una combinación de cortes de carne y achuras (vísceras) y hasta pollo.  La libertad de criterio que da servir muchas cosas juntas hace que todo restaurantero aproveche para dar volumen con todo lo que es barato, incluyendo sólo pequeños pedazos de los buenos cortes.  Nunca, pero nunca se debe pedir parrillada, salvo que quieran llenarse de chorizos, morcillas, pollo y trozos de carne irreconocibles.  Y los precios son muy parecidos a los de Polanco de hace un año, caros en relación a la calidad.  Algo similar sucedió con la popular cadena de restaurantes argentinos “El 10″, originalmente estaba bien para su precio y calidad, pero luego con la apertura de muchos restaurantes la calidad cae y los precios aumentan, y hoy se come bien o mal dependiendo del día que tenga cada parrillero (o el que compra la carne).  Si alguien quiere carne mejor ir a los tradicionales argentinos, en sur está El Piantao (en Plaza Cuicuilco), y en Polanco hay que visitar El Spuntino y el nuevo Astor (ex Ché).

Ex-Hacienda de Tlalpan (o “Antigua Hacienda de Tlalpan”), Calzada de Tlalpan

El domingo pasado, para salir un poco de lo típico urbano decidí probar la Ex-Hacienda de Tlalpan, luego de que nos dieran ganas de ir hasta Las Mañanitas en Cuernavaca pero lo descartáramos luego de las últimas experiencia del tráfico de regreso.  Este lugar tan tradicional sería un gran lugar si no estuviera tan lejos, y rodeado de una zona francamente fea, al menos lo que se aprecia desde Tlalpan.

antigua hacienda de tlalpan restaurante

El maravilloso edificio de la Hacienda de Tlalpan

El servicio es ultra-formal, y todo parece detenido en el tiempo, pero no en la época de la Colonia de la que data la hacienda, sino en algún momento entre 1954 y 1983: la decoración, con una alfombra impresentable en el interior no le hace honor a uno de los edificios mas bonitos del DF.  El ambiente es familiar, de familias que parecen también haber quedado atrapadas en alguna década del siglo anterior a juzgar por vestimenta y peinados.  Pero no por eso deja de ser atractivo este viaje a los dos pasados.  Pero cuando trajeron los camarones al ajillo dejamos de entretenernos con el ambiente y nos concentramos en lo importante, la comida.  Los enormes camarones tenían un gusto increíble, memorables.  También el cabrito norteño, muy rico, muy bien horneado, le faltó sólo un poquito de jugo.  Los camarones al curry y mango estaban para olvidar.  Tomamos un Jardín Secreto, gran expresión de la vitivinicultura actual de México de la casa Adobe Guadalupe.  Y sin postre, para regresar volando al poniente, antes que llegaran a periférico los chilangos que vuelven de Morelos/Guerrero.  Los precios son carísimos, similares a los de Las Mañanitas, pero uno se ahorra el viaje…Creo que la próxima vez que quiera probar una hacienda del sur voy al San Angel Inn, también se come bien, es mucho mas elegante, aunque igual de caro, y para comer un domingo hay que reservar una semana antes!

Para mi próxima visita al Sur tengo pendiente ir al Paxia, de Daniel Ovadía, que está muy recomendado.

Abre El Comensal, la nueva apuesta del grupo Bec Bistro, con el toque catalán de Albert Balaguer y el mismo gran ambiente

Albert Balaguer y su "bomba prodigiosa"

Albert Balaguer y su “bomba prodigiosa”

El Comensal es el nuevo restaurante de algunos de los socios del exitoso Bistro Bec de Virgilio (Polanco).  Esta nueva apuesta, que está ahora en proceso de “soft launching”, tiene una innovadora propuesta de cocina contemporánea española/catalana, una muy buena decoración de bistró, y perfecta ubicación en un antiguo edificio recién reciclado frente al parque Lincoln.

La carta inicial es de bistro, es decir corta, pero para todos los gustos y con especialidades que rotarán continuamente, con un claro toque catalán y español.  Para ello trajeron al premiado chef catalán Albert Balaguer, quien comanda la cocina de El Comensal.  Albert Balaguer ha cocinado en varios restaurantes de estrellas Michelin en Europa, y cuando estaba en el Mulet (Barcelona), ganó un premio a la tapa “Estrella Damm” con la “Bomba Prodigiosa”, una gran croqueta rellena de queso líquido y chistorra que ahora ofrece en El Comensal.  Además de esta tapa premiada, el restaurante ofrece otras tapas con un toque moderno, incluyendo un maravilloso huevo pochado con líquido de foie gras,  pinchos de pollo con habitas baby y otra gran tapa con twist innovador: chupitos de patatas bravas, una versión semi-líquida del tradicional plato rústico que ofrece todo bar con servilletas sucias y huesos de aceitunas tirados en el piso que tanto abunda (afortunadamente) por España.

Los platos principales y especialidades del día aún están en ajuste, pero según Balaguer el delicioso cerdo confitado permanecerá como uno de los platos insignia del lugar.

La carta de vinos tiene opciones desde los MXP 350, muy razonables para un bistró.

La decoración está muy bien lograda, de bistró tradicional, con una bonita terraza.  El restaurante está en el edificio remodelado de la esquina de Aristóteles y Emilio Castelar, en la esquina nor-oriente del parque Lincoln.   La composición del grupo de dueños garantiza también gran ambiente, sin dudas El Comensal será a partir de Abril “the next place to be” entre los mejores restaurantes de Polanco, luego de los recientes lanzamientos exitosos de Casa Domit (900, Mar del Zur, Lincoln), Bistro Bec y Bar Tomate, los restaurantes actualmente de moda en Polanco.   Fuentes cercanas comentan que junto a El Comensal (literalmente puerta con puerta), el mismo grupo planea la apertura de su “hermano” italiano una vez que el catalán vuele por si mismo.

El Comensal está en Emilio Castelar, casi esquina Aristóteles, en el límite oriente del parque Lincoln, y el teléfono para reservar (aunque en principio no reservan) es 52804254.

 

Me encantó la propuesta del Club Selección de vinos y licores de American Express y La Europea

Screen Shot 2013-03-06 at 9.38.56 PMEn general no me gustan las catas de vino.  Para quienes tomamos vino desde niños, el vino bueno o excelente, simplemente se disfruta, no se describe, aunque para quienes son aficionados mas recientes, es una buena forma de hacer una introducción guiada a este mundo interminable.

Sin embargo, esta cata de presentación del círculo de vino de American Express y La Europea “Club Selección”, fue una experiencia grata, divertida e interactiva.

La cata, realizada hoy en el super nice Estudio Millesime (dentro del Hotel St Regis), fue conducida por la sommelier Sandra Fernández Gaytán, quien además de saber de vinos, tiene una forma muy entretenida de presentarlos.   Sandra es también quien cura mensualmente la selección de vinos de La Europea que se incluyen en el Club Selección. Gran acierto.

Cada mes American Express y La Europea ofrecen en su círculo de vinos “Club Selección” cinco productos, de los cuáles uno es un vino de importación, otro un vino con una gran relación calidad-precio como para consumo diario, un vino mexicano, un destilado y una quinta botella de regalo dependiendo de lo que consigan de proveedores selectos.  Este paquete de 5 botellas tiene un descuento promedio de 15%-20%, mas la quinta botella de regalo.  Independientemente del descuento, es un paquete muy atractivo para innovar en el gusto, de la mano de gente con mucha experiencia, que escoge vinos con gran criterio.   Los que bebemos mucho vino, desde hace mucho tiempo, tendemos en algunos momentos a “encasillarnos” siempre en los caldos favoritos, y vamos dejando de lado el asombro de los nuevos productos y regiones.  De los vinos que presentaron hoy, que pertenecen a la selección del club de este mes, me impresionó muy bien el Syrah de Cape Mantelle, una bodega del sur de Australia (Margaret River).  No soy muy afín a los Syrahs, sobre todo porque a veces a México se importan los típicos Syrahs baratos australianos que se parecen mas un dulce líquido que a un vino.  Pero este Cape Mantelle 2005 (en tapa a rosca!) me encantó, super aterciopelado y con los gustos domados para su justa redondez.

La oferta está disponible sólo para tarjetahabientes Platinum y Centurion de American Express, quienes reciben la tarjeta Club Selección sin cargo.  Se puede comprar online en el sitio de Amex, o presentando la tarjeta en cualquier tienda de La Europea.

Es una gran iniciativa de American Express y La Europea, cuyas cabezas (José María Zas y José Ramón Ruiz respectivamente) estuvieron en la cata y se comprometieron a seguir buscando propuestas de valor para sus clientes premium. Esto es lo me hace valorar mi Amex: servicio y diferenciación, que es algo que no abunda en la industria financiera de México.

Zas y Ruiz también se comprometieron a apoyar con estas iniciativas un mayor desarrollo de la industria vitivinícola mexicana, un sector que ha crecido mucho respecto de 5 años atrás, pero que todavía tiene la mayor parte del camino por delante.  México no está dentro los primeros 50 consumidores de vino del mundo, pero la tasa de crecimiento (un 13% anual en los últimos 5 años) es de las mas altas, siguiendo la tendencia de otros países emergentes que no eran consumidores de vino como Brasil o los asiáticos.   México consume medio litro per cápita de vino por año, contra unos 26 litros en Argentina, entre 30 y 50 en el sur de Europa y alrededor de 100 litros en varios países Nórdicos.  La diferencia es que mientras que en México el consumo crece, en los grandes consumidores el vino está perdiendo share contra la cerveza (en Argentina el consumo llegó a casi 100 litros en los 70′s, con sólo 26 litros hoy, perdió 3/4 de su share de bebidas).  México tiene sólo unas 4.000-5.000 hectáreas de buena viña, por lo que la producción local es limitada y por lo tanto cara.  Sin embargo, los caldos mexicanos son cada día mejores y se están posicionando en el segmento de lujo tanto local como internacional (sobre todo en USA).  En mi caso, yo tomo 5 botellas de vino mexicano cada 100 que consumo, pero antes era 1/100.  Esperemos que vayan apareciendo vinos con mejor relación de precio/calidad.

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La cata culminó con la degustación de un double black de Johnnie Walker, maridado perfectamente con postre de chocolate, que suavizó el fuerte gusto a humo del destilado. Esta versión del “caminante” es la que viene incluida en la selección de este mes como la quinta botella de regalo.

El evento lo cerró con unas breves palabras Manuel Quintanero, la cabeza del Estudio Millesime en México, quien citó a Ferrán Adria, que dice “la diferencia entre un buen restaurante y un gran restaurante, es que en uno se come bien y se habla de cualquier cosa, en el otro se come excelente y se habla de la comida”.  Estudio Millesime es un proyecto de la cervecera catalana Mahou entre otros socios, y su propuesta para México esta año es traer a 10 de los mejores cocineros del mundo. En enero lo inauguraron con Joan Roca, del multilaureado (3 estrellas Michelin) Can Roca en Catalunya.  Millesime está “escondido” en la planta baja del hotel St Regis, detrás de una puerta muy discreta para cuidar la exclusividad extrema del lugar, que funciona sólo por invitación.

Muchas felicidades a los organizadores del evento (que estuvo impecable y con audiencia correcta de medios especializados y wine lovers) Jorge Guevara (PR Amex) y al equipo de Ogilvy PR (Lalo Barcálcel y Juan Carlos Valladolid), al equipo de consumer cards products de American Express a cargo de Santiago Fernández Vidal.

Novecento (900), Mar del Zur y Lincoln, los nuevos restaurantes de moda en Polanco en Casa Domit

900 Novecento Polanco

Llevan dos semanas abiertos, y ya no se consigue lugar. Este nuevo espacio de restaurantes está de moda, furiosamente.  Un buen trabajo de PR y la fama del Novecento en Miami y Nueva York entre los mexicanos viajeros hacen que haya largas listas de espera, como en su momento en Bar Tomate.

Los restaurantes están instalados en la antigua Casa Domit, en Emilio Castelar 163 (esquina Calderón de la Barca), frente al reloj del Parque Lincoln.  La arquitectura de esta casa catalogada es imponente, y la instalación de los restaurantes resalta varios de rasgos distintivos, especialmente las amplias terrazas, un lugar pensado para “ver y ser visto”, es decir, ideal para los polanqueros.

El Novecento, del cordobés (Argentina) Héctor Rolotti, nació en Nueva York (en el SoHo, cuando todavía era bohemio) en 1991, en el local que todavía sigue operando en 343 West Broadway.  A mediados de los 90′s abrió el primer restaurante en Buenos Aires, Argentina, en el barrio de Las Cañitas, cuando este lugar era una zona trendy y todavía bohemia.  Asombró a los porteños por su concepto de barra animada con restaurante pequeño y luz tenue, cuando la cultura gastronómica de la ciudad era de grandes (en superficie) restaurantes de estilo clásico extremadamente iluminados.  La comida que ofrecían era muy simple, pero con algunos sabores exóticos para la cocina de Buenos Aires de ese momento.  También asombró por cobrar un simple plato de fettuccini con tomates cherry y cebollín (la pasta es la comida mas popular en la dieta diaria de los argentinos por encima del asado) unos US$ 25 (un escándalo!).

El Novecento de Nueva York pasó de ser un lugar trendy y de moda, a un lugar económico para comer un corte de carne y ver fútbol argentino en vivo.  Por menos de US$20 se puede comer un buen trozo de proteína de primera, y por unos US$ 40 se consigue una buena botella de Malbec, precios muy bajos para el promedio de Manhattan.   Los de Miami, especialmente el que cerraron que estaba en Lincoln Road, son mas conocidos como bares o antros que como restaurantes.  El de Brickell estuvo muy de moda, y era “el” lugar de la zona para cenar, aún conserva un ambiente divertido.

El nuevo Novecento Polanco tiene una carta clásica de comida argentina, con cortes de carnes, empanadas y pastas, con algún toque mexicano.  El chef de El Gourmet Fran del Piero (del programa “Intervenciones”) está a cargo de la cocina.  Siguiendo el típico estilo de Miami y Nueva York, instalan en la recepción a un guapo/guapa, que te deposita en tu mesa donde te atienden los mismos camareros de siempre, reciclados de El Cambalache, Spuntino, Rincón Argentino y de las decenas de restaurantes que cierran y se clausuran en Polanco estas semanas.

El ambiente es el mismo que colma el Bar Tomate, el Bec y los mejores restaurantes de Polanco.  La cocina está bien y no tiene misterios, es difícil hacer mal un corte a las brasas con buena calidad de carne.  Los precios son llamativamente bajos, por debajo de los otros restaurantes argentinos de la zona.  La carta de vino es muy corta, de bistrot, pero con buenas opciones (la mejor opción, con una gran relación precio/calidad es el Ave Malbec).

Del otro lado de la terraza, aunque parece parte del Novecento, está el Mar del Zur, del acapulqueño Lalo Palazuelos.  Lalo trae a México su concepto de fusión Mex-Thai, que ofrece desde hace tiempo en el Zibu de Acapulco.

En el piso de arriba está el restaurante Lincoln, del español Fran López (ex ejecutivo de Telefónica, dedicado ahora a su pasión, luego del paso como columnista de restaurantes de Masaryk.tv).  Fran ofrece lo que mas le gusta: cocina de mercado.  Cocina lo mejor que consigue en San Juan, La Viga y otros santuarios de la calidad y frescura, con aires mediterráneos de España, Francia e Italia.

En la parte mas alta de la casa Domit hay un exclusivo espacio para 16 personas, llamado El Palomar, un concepto ideado por la socialité Sofía Aspe.  Este lugar tiene una vista privilegiada del parque Polanco y es ideal para eventos privados.

El teléfono de Novecento (900) Polanco para reservar es 5280 4619, y la dirección es Emilio Castelar 163, esquina Calderón de la Barca.  Se puede fumar en las terrazas.

 

 

 

Dónde conseguir una bolsa Birkin (Hermes)? Éste ícono de diseño, tiene lista de espera…para pagar US$ 10.000

Birkin de seminueva de oferta en el sitio Instantluxe por sólo MXP 192.000, una ganga

Birkin de seminueva de oferta en el sitio Instantluxe por sólo MXP 192.000, una ganga

La icónica bolsa Birkin, de la casa Hermés, a un costo de US$ 10.000, tiene lista de espera!  Este tema me interesa no porque esté pensando en este momento en regalar una (ni tampoco adquirirla para uso personal), sino porque es un fenómeno más del boom económico de los países emergentes (y los “submergentes”) de los últimos años, del cual me vengo ocupando hace rato.

Y las razones de la lista de espera son dos: del lado de la demanda, los chinos y gente de otros emergentes (Rusia, India, Brasil y otros), no paran de adquirir cada vez mas productos antes no disponibles, y especialmente de los de lujo.  Del lado de la oferta, la marca quiere conservar su exclusividad, limitando la cantidad de bolsas disponibles en el mercado cada  año.  Si bien esta última estrategia podría perjudicar las ventas en el corto plazo, crea un “efecto de escasez”, fortaleciendo el precio a largo plazo, y creando las condiciones para futuros lanzamientos de productos mas caros.   De hecho, el incremento de ventas de Hermes en los últimos años ha sido de un 13%-20%.  Este año se espera un 13%, a pesar del record anunciado de mayores ventas en la historia de Birkins, claramente no a los franceses y otros europeos.

Esta combinación de razones explosivas de demanda creciente y oferta muy limitada tiene además como tercer componente la cereza del pastel: la gente que accede a estos artículos quieren que suban mucho de precio, para que sean “populares”.  Para gente con un ingreso de un millón de dólares anuales, de los cuáles hay muchos millones en USA, China, Japón, Rusia y Brasil, un item que representa sólo un 1% del ingreso se está volviendo demasiado “clasemediero”.

Este escenario, como todo economista bien nacido sabe, genera un interesante mercado secundario.  Esto mismo sucede en Argentina (y otras economías autoritarias-populistas), donde una agencia de autos vende a un precio de lista, pero el tiempo de entrega es tan largo que la gente o paga un sobre precio, o compra a un intermediario o compra un usado.

Se puede adquirir una bolsa Birkin sin tener que sufrir la lista de espera, pero con un costo adicional de intermediarios que hacen su buen margen.  Los costos adicionales pueden ser del 20%-50%, aún cuando se le esté comprando a un particular, y pueda estar usada.  El sitio francés Instantluxe.com está especializado en venta de bolsas de y artículos de lujo de segunda mano (Hermes, Chanel, Dior, Gucci, Fendi, etc.), la bolsa de la imagen está tomada de este sitio, y vale MXP 192.000 (aunque la dueña asegura que está sin uso y con el empaque).

La bolsa Birkin, creada por Hermes cuando Jean Louis Dumas era su CEO, fue inspirada por Jane Birkin, la pareja del famoso cantante francés Serge Gainsbourg, y madre de la actual actriz Charlotte Gainsbourg.  Birkin pertenece a Hermes Company International SCA.  A su vez, Louis Vuitton Moet Hennessy (LVMH), tiene un 20% de participación en Hermes, y existen rumores que la podría comprar en su totalidad este año.

 

 

El gurú de Internet Chris Anderson afirma en el New York Times que “México es la nueva China”

Mexico: "la nueva China"

Mexico: “la nueva China”

Chris Anderson, gurú de la tecnología y editor de la revista icónica Wired hasta noviembre pasado, publicó hoy en el New York Times una columna muy favorable a México, en la que postula que “México es la nueva China”.  Esta es una de las tantas notas en medios de todo el mundo que resaltan la gran oportunidad que ofrece México en la actualidad.

Anderson recientemente se unió como socio a la empresa 3D Robotics (del mexicano de Tijuana Jordi Muñoz), que hace aviones y helicópteros no tripulados (“drones”) de pequeño tamaño para uso civil.   Esta compañía, basada en San Diego, decidió poner su planta de producción en Tijuana, pese a la presión de algunos inversionistas y asesores para seguir manufacturando en China con un contrato de outsourcing.

Anderson comenta que la relación Tijuana-San Diego, o incluso Norte de México/USA, le recuerda a la alianza en los 90′s entre Hong Kong y Shenzhen en China: una locación tiene diseño, capital, comercio, y la otra se especializa en manufactura (Anderson fue periodista de The Ecomist en Asia).  Para el columnista, la ventaja de México sobre China es la rapidez y cercanía (“quicksource” versus “simply outsource”), además de una diferencia de costo laboral que está desapareciendo.   Esta rapidez y cercanía tienen ventajas concretas en control de calidad sobre el proceso, mejor control de la propiedad intelectual y mejor tiempo de respuesta para el mercado en innovación y cambios.    Anderson cita otras compañías americanas que tienen plantas en México, incluyendo a Dell, Boeing, GM y GE.   México presenta un gran atractivo no sólo por cercanía, sino por la disponibilidad de ingenieros, algo cada vez mas escaso al norte de la frontera (México “produce” 115.000 ingenieros por año, 3 veces más que USA en términos per cápita).

Si bien la nota no es muy profunda, y no explica en detalle las ventajas que menciona, es una gran noticia de México; hasta parece publicidad pagada: Chris Anderson en el New York Times hablando bien de un país no sucede frecuentemente.  Además le hace un gran favor a Tijuana, hablando de lo fácil que es pasar de esta ciudad a San Diego (“como entre países europeos”) por negocios, revirtiendo la reputación de esta ciudad californiana como lugar peligroso y de diversión y tequila baratos.

Estas declaraciones de Chris Anderson coinciden con las de Joseph Stiglitz, el ex-premio Nobel de Economía, quien en una breve entrevista durante el foro de Davos declaró que “México ya es mas competitivo que China, y eso significa crecimiento”.  Stiglitz es un economista heterodoxo, contrario al llamado “consenso de Washington” (que defiende cuentas equilibradas y libre-comercio) y es asesor pagado de algunos gobiernos de Latam como el de Cristina Fernández de Kirchner.

Mi crítica al artículo, además de que podría haber sido mas profundo, es que asume que México/Tijuana siempre tendrán el rol del fabricante, y no el de diseñador/creador.   Está muy bien que México sea un buen socio para ensamblar lo que se crea al norte de la frontera, y es positivo para la economía de ambos países que eso suceda en esta instancia histórica, pero México también debería poner un esfuerzo importante para generar innovación endógena, y no ser simplemente un muy buen “maquilero”.

Mientras tanto, los pronósticos de crecimiento de PIB mundiales siguen favoreciendo a México, en un contexto mundial de ajuste a la baja.   El consenso de pronósticos de crecimiento para México de PIB para 2013 sigue estando en 3.5%, aunque algunos analistas (el equipo de research de HSBC México por ejemplo) lo sitúan en 3%.  El 3.5% pondría a México con un crecimiento similar al PIB de Brasil, luego de que el país sudamericano hiciera mucho esfuerzo para volver a crecer rápidamente después de tres años para el olvido.  Los números finales de crecimiento de Brasil de 2012, con sólo un 1% (versus México 3.8%) y una inflación del 5.8%, fueron decepcionantes, y varios analistas ajustaron la proyección de crecimiento de PIB de Brasil para 2013 a sólo 3% (sería el tercer año consecutivo que México crece más que Brasil).

 

Tulum, el mejor lugar de la Riviera Maya para vacaciones en la playa

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La playa paradisíaca del hotel y restaurante Rosa del Viento

No soy un crítico objetivo en este caso, estoy enamorado de Tulum desde que lo conocí en 2003.  Pero trataré de describir de la forma mas imparcial por qué Tulum es la mejor playa en México, para la gente que tiene gustos similares a los mios al menos.

Como siempre, lo mejor de un lugar es la gente.  Tulum tiene un combinación de locales y turistas muy interesante.  Gente que se comporta como si fuera mejor educada.  Mezcla de europeos hippies y/o sofisticados residentes y turistas, con la calidez de gente local muy auténtica, nacidos en la zona, o inmigrantes de Yucatán, Chiapas o Tabasco, americanos de USA y canadienses con un gusto diferente a beber licor barato en vasos de plástico.  Chilangos chic.  Se respira un ambiente bohemio, de gente no tan bohemia, lo que hoy se llama “hip-chic” o “eco-chic”.  Tulum se ha convertido en los últimos años también en el refugio de vacaciones de las modelos de todo el mundo y los famosos de New York, Hollywood y Londres por la facilidad de pasarla bien de forma natural.  Un lugar sin acoso, donde se los puede ver en havaianas, hasta un poco extrañados que nadie los reconozca.

modelo en la playa

Modelo en la playa? O sólo otra turista disfrutando del mar perfecto? En Tulum da igual.

La hotelería es a escala humana, no mas de 30 habitaciones como máximo.  Hace 10 años era el extremo de lo hippie, con pisos de arena, sin luz ni aire acondicionado.  Pero ahora hay hoteles boutique que combinan muy bien lo rústico con el comfort, y por qué no, el lujo.  Be Tulum, Rosa del Viento, Posada Margherita y Coqui Coqui son algunos de los hoteles en la playa que ofrecen lo mejor de los dos mundos: relax y servicio con mucho estilo.  Pero también hay hoteles que siguen sirviendo a un turista con menos presupuesto, Tulum está lleno de hoteles baratos y hostels, especialmente en el pueblo.

Los restaurantes de Tulum también han evolucionado con los años.  Hoy se puede comer en lugares de muy buena cocina, con chefs venidos de varios lugares del mundo.  Los mejores restaurantes de Tulum son El Hechizo, The Hartwood, Posada Margherita, Rosa del Viento y Casa Banana, entre otros.  Tulum también tiene buenos restaurantes mexicanos como Ana y José y el ultra-local El Camello Junior, el mejor para pescados y mariscos (ceviches, pescado entero frito, cóctel de camarones y pulpo) estilo mexicano.  Además de El Camello Jr, está lleno de restaurantes/taquerías tradicionales, buenos y baratos, muchos de los cuales apuntan tanto al público que trabaja en hoteles como a los turistas, a precios muy convenientes.

Alta cocina en The Hartwood, pero muy relajada

Alta cocina en The Hartwood, pero muy relajada

Tulum tiene un “defecto” evidente: el pueblo, ubicado sobre la carretera que va de Cancún a Chetumal es francamente espantoso, a pesar de los esfuerzos de remodelación de los últimos 5 años.  Los trailers y en general el tráfico (aunque no es mucho) pasa por su calle principal, la avenida Tulum.  Hace unos años se construyeron unas calles laterales a la carretera para el tráfico local, lo que logró hacer mas agradable esta calle llena de bares hippies, tienditas de conveniencia, algunos bancos y demasiadas tiendas de artesanías mexicanas “made in china style”.

Productos chinos, cafés y bares hippies

Productos chinos, cafés y bares hippies

Sin embargo, la lejanía del pueblo original de sus playas (unos 4 kilómetros) permitió a las playas de Tulum permanecer en el gran estado de conservación actual, limpias y sin multitudes.   La gente que no se aloja en algún hotel boutique sobre la playa (las únicas construcciones permitidas, hace muchos años), puede sin embargo disfrutar de estas playas prístinas ya sea yendo a alguna de las playas públicas, o a cualquiera de los hoteles, que en su mayoría aceptan clientes con tal que consuman en su restaurante o bar, y muchos incluyen servicio de toallas además del conveniente uso de baños/regaderas.  El pueblo está conectado a las playas por una ciclovía, lo que hace que florezcan muchas tiendas de renta de bicicletas.

La distancia entre pueblo y playa también posibilitó una mejor planeación de Tulum, para que no pase lo de Playa del Carmen, donde el crecimiento explosivo creó un problema de  infraestructura, medio ambiente y tráfico.   Los desarrollos de casas, condominios y departamentos de Tulum están mejor pensados, y son muy recientes.  Existen unos 20-30 edificios de condominios disponibles para el turista.   La mayoría están ubicados un poco lejos de la playa (a unos 6-9 km), al final del pueblo, rumbo a Chetumal.  Pero también está en pleno desarrollo Aldea Zamá, un fraccionamiento ubicado en una zona inmejorable, entre el pueblo y la playa (su entrada está a sólo 2km del mar, y a menos de 3km de los primeros clubes de playa).   Aldea Zamá tiene dentro de su plan muchos condominios y casas que ofrecen renta vacacional a los turistas, generalmente rentados por semana (precios de US$ 800 a US$ 2.800 por semana).  Aldea Zamá es un desarrollo, que si bien es grande (mas de 130 hectáreas), tiene grandes áreas verdes y un arquitectura mandatoria que combina confort moderno con uso obligatorio de materiales locales como piedra, madera y palapa.   Dentro de Aldea Zamá ya existen dos edificios de condominios destinados al turismo, Zamá Village, el primero, y Real Zamá, recientemente finalizado.  Ambos tienen departamentos de dos recámaras con dos baños, construidos en tres niveles, con una alberca central.  Los penthouses, además, tienen un rooftop privado con jacuzzi y palapa.  La ambición de Aldea Zamá, que tiene destinada a área comercial una parte sustancial del desarrollo, es convertirse en el nuevo “downtown” de Tulum, pero bien hecho.  En 2013 estarán abriendo los primeros comercios: tiendas de conveniencia, hoteles y restaurantes.

Zama Village, un edificio de condominios de lujo, respetando el estilo natural de Aldea Zamá.

Zama Village, un edificio de condominios de lujo, respetando el estilo natural de Aldea Zamá.

Las playas de Tulum son de arena blanca y un mar azul/verde/turquesa, generalmente muy calmo.  Existen playas públicas cerca de las famosas ruinas de Tulum, conocidas como “Playa Paraíso”, a las que se puede acceder desde el camino costero que une las ruinas con el pueblo de pescadores de Punta Allen (50 kilómetros).  Al sur de Tulum, a sólo 10 kilómetros de su centro, por el camino que conduce a Punta Allen, está la entrada a la Reserva de la Biósfera de Sian Ka’an, un lugar paradisíaco que tiene playas vírgenes por kilómetros, y una laguna gigante llena de diferentes especies de reptiles, mamíferos, peces y aves.   La laguna se conecta con el mar via un canal natural, que se atraviesa por un viejo puente, lugar para avistar cocodrilos y aves, además de un gran punto de pesca deportiva (jureles, robalos, pargos y otras especies abundan en el área).  Varias empresas ofrecen tours en lancha por esa zona natural magnífica.

Además de estos atractivos, Tulum tiene una ubicación ideal para visitar otros puntos fuertes de interés turístico de la zona:

1)Las ruinas mayas de Tulum, las únicas sobre el mar, literalmente

2)Las ruinas mayas de Cobá y Chichén Itzá, imponentes entre la selva

3)Los parques eco acuáticos para niños de Xcaret, Xplora y otros, además de cientos de parques naturales con cenotes para hacer snorkeling y buceo en cavernas

4)El snorkeling con tortugas y otras especies en la cercana bahía de Akumal, o el arrecife cercano, paraíso del snorkeling de arrecife de Soliman Bay.  O ir hasta Playa del Carmen, y tomar el ferry para hacer snorkeling o buceo en la cercana isla de Cozumel, uno de los mejores lugares del mundo para especialidad

5)La visita de elegantes ciudades coloniales, plenas de encanto y arquitectura original como Valladolid y Mérida.

En fin, Tulum ofrece todo para las mejores vacaciones en la playa, sólo falta que lo conozcas.