El gurú de Internet Chris Anderson afirma en el New York Times que “México es la nueva China”

Mexico: "la nueva China"

Mexico: “la nueva China”

Chris Anderson, gurú de la tecnología y editor de la revista icónica Wired hasta noviembre pasado, publicó hoy en el New York Times una columna muy favorable a México, en la que postula que “México es la nueva China”.  Esta es una de las tantas notas en medios de todo el mundo que resaltan la gran oportunidad que ofrece México en la actualidad.

Anderson recientemente se unió como socio a la empresa 3D Robotics (del mexicano de Tijuana Jordi Muñoz), que hace aviones y helicópteros no tripulados (“drones”) de pequeño tamaño para uso civil.   Esta compañía, basada en San Diego, decidió poner su planta de producción en Tijuana, pese a la presión de algunos inversionistas y asesores para seguir manufacturando en China con un contrato de outsourcing.

Anderson comenta que la relación Tijuana-San Diego, o incluso Norte de México/USA, le recuerda a la alianza en los 90’s entre Hong Kong y Shenzhen en China: una locación tiene diseño, capital, comercio, y la otra se especializa en manufactura (Anderson fue periodista de The Ecomist en Asia).  Para el columnista, la ventaja de México sobre China es la rapidez y cercanía (“quicksource” versus “simply outsource”), además de una diferencia de costo laboral que está desapareciendo.   Esta rapidez y cercanía tienen ventajas concretas en control de calidad sobre el proceso, mejor control de la propiedad intelectual y mejor tiempo de respuesta para el mercado en innovación y cambios.    Anderson cita otras compañías americanas que tienen plantas en México, incluyendo a Dell, Boeing, GM y GE.   México presenta un gran atractivo no sólo por cercanía, sino por la disponibilidad de ingenieros, algo cada vez mas escaso al norte de la frontera (México “produce” 115.000 ingenieros por año, 3 veces más que USA en términos per cápita).

Si bien la nota no es muy profunda, y no explica en detalle las ventajas que menciona, es una gran noticia de México; hasta parece publicidad pagada: Chris Anderson en el New York Times hablando bien de un país no sucede frecuentemente.  Además le hace un gran favor a Tijuana, hablando de lo fácil que es pasar de esta ciudad a San Diego (“como entre países europeos”) por negocios, revirtiendo la reputación de esta ciudad californiana como lugar peligroso y de diversión y tequila baratos.

Estas declaraciones de Chris Anderson coinciden con las de Joseph Stiglitz, el ex-premio Nobel de Economía, quien en una breve entrevista durante el foro de Davos declaró que “México ya es mas competitivo que China, y eso significa crecimiento”.  Stiglitz es un economista heterodoxo, contrario al llamado “consenso de Washington” (que defiende cuentas equilibradas y libre-comercio) y es asesor pagado de algunos gobiernos de Latam como el de Cristina Fernández de Kirchner.

Mi crítica al artículo, además de que podría haber sido mas profundo, es que asume que México/Tijuana siempre tendrán el rol del fabricante, y no el de diseñador/creador.   Está muy bien que México sea un buen socio para ensamblar lo que se crea al norte de la frontera, y es positivo para la economía de ambos países que eso suceda en esta instancia histórica, pero México también debería poner un esfuerzo importante para generar innovación endógena, y no ser simplemente un muy buen “maquilero”.

Mientras tanto, los pronósticos de crecimiento de PIB mundiales siguen favoreciendo a México, en un contexto mundial de ajuste a la baja.   El consenso de pronósticos de crecimiento para México de PIB para 2013 sigue estando en 3.5%, aunque algunos analistas (el equipo de research de HSBC México por ejemplo) lo sitúan en 3%.  El 3.5% pondría a México con un crecimiento similar al PIB de Brasil, luego de que el país sudamericano hiciera mucho esfuerzo para volver a crecer rápidamente después de tres años para el olvido.  Los números finales de crecimiento de Brasil de 2012, con sólo un 1% (versus México 3.8%) y una inflación del 5.8%, fueron decepcionantes, y varios analistas ajustaron la proyección de crecimiento de PIB de Brasil para 2013 a sólo 3% (sería el tercer año consecutivo que México crece más que Brasil).

 

Monsanto: demonio de los ecologistas, santo de los economistas y los campesinos

produccion de maiz en mexico deficit importaciones
Hace rato que quería escribir algo sobre Monsanto, la empresa americana de tecnología agrícola. Viendo tanta crítica en redes sociales a esta empresa y sus tecnologías, aceleré mi decisión de confrontar los puntos de vista.

Para la mayoría de la gente, población urbana, Monsanto no significa nada. Para algunos pocos, seguramente la primera vez que escucharon hablar de Monsanto fue a través de alguna campaña de Greenpeace o algún amigo ecologista. O quizás cuando vieron “Food Inc”, una película de Robert Kenner, que describe a Monsanto como un demonio al que solo le interesa envenenar a los pobres del mundo.

Monsanto es una empresa de St Louis (Missouri, USA), fundada en 1901, que comenzó como productor de sacarina, el popular endulzante. A través de crecimiento orgánico y adquisiciones, la empresa se involucró en el desarrollo de herbicidas, y mas recientemente en el desarrollo y mejoramiento genético de semillas base para el sustento humano como maíz, soya y algodón. El mejoramiento de las semillas (al igual que el de la mayoría de sus competidores como Dupont, Cargill en su momento, Syngenta, etc.) estuvo orientado en buscar variedades que se adapten mejor a los suelos y climas de cada campo. Lo que hizo Monsanto diferente, fue lanzar en 1996 variedades de semillas que son resistentes a los herbicidas, lo que permite aplicar estos productos de control de malezas sin matar el cultivo, mejorando los rendimientos de la cosecha. Para los números de la economia global actual, Monsanto no es una empresa “tan grande”: factura unos US$ 11.000 millones, a penas 3 veces el tamaño de Gruma (dueño de Maseca, con un market share en México del 75% en harina de maíz), dos veces el tamaño de Televisa y mucho mas chica que América Móvil de Carlos Slim, la que la supera por unas casi 5 veces en términos de facturación.

roundup de monsanto, herbicida

Para la gente del campo (entre los que me incluyo por origen), Monsanto ha sido un aliado permanente, y su marca mas conocida, RoundUp, es para nosotros algo con una cercanía y valor similar a la de Apple, Google o Coca Cola para un citadino. El RoundUp es un herbicida que lleva décadas ayudando al control de malezas, lo que permite mejores rendimientos de las cosechas, mayor ingreso para los productores y mas riqueza para los países. El RoundUp es ampliamente utilizado por los campesinos en todo el mundo, y es frecuente su uso también en control de malezas en parques y zonas semi-urbanas. La combinación del uso de RoundUp y semillas genéticamente modificadas ha hecho crecer de forma casi exponencial los rendimientos de los cultivos, especialmente en los grandes países productores de granos del Nuevo Mundo como USA, Brasil, Canada, Australia y Argentina. El RoundUp, basado en el glifosato, es globalmente producido por centenares de empresas ya que la patente de Monsanto expiró en 2000.

Entonces, cuál es el punto de conflicto?

Para los ecologistas, el uso de herbicidas como el RoundUp y de cultivos genéticamente modificados tiene un impacto en la salud de la población, que estiman se manifiesta desde intoxicaciones a malformaciones genéticas. Sin embargo, no hay evidencia seria de ninguna de estas aseveraciones en ninguna investigación de universidad de prestigio u organismo multilateral de salud. La Organización Mundial de Salud, la OMS, declaró en 2000 que el RoundUp es tóxico (por supuesto, algo que dice la advertencia en su etiqueta), pero que utilizado adecuadamente no presenta ningún riesgo para la salud. Respecto de las semillas genéticamente modificadas tampoco hay ninguna evidencia en daños a la salud, a pesar que su consumo ya lleva tiempo en mucho países del mundo.

Cuál es el trade-off? Un riesgo incierto, fogoneado por organizaciones de pensamiento ambientalista radical como Green Peace y similares, mezclado con otras nacionalistas y las típicas anti-sistema, respecto de un incremento real (con un potencial aún gigante basado en la evidencia de los últimos años) de la producción de granos y alimentos disponibles para la humanidad, y el fin del hambre.

Cuál es el impacto positivo en las sociedades del incremento de producción de cultivos que permite la modificación genética?

Comencemos por un ejemplo cercano, que muestra justamente lo que sucede si la tecnología del campo no avanza: México, por su política de minifundio (extensiones de campo demasiado pequeñas para ser eficientes) derivadas de la Revolución, y por no adoptar cultivos genéticamente modificados (GM) tiene un déficit anual de aproximadamente un 35% del maíz que consume, y depende de importaciones de USA.

México: gran importador de maíz

Importaciones de maiz de USA en México

Incremento en la importación de maíz de USA (no aparece aún 2012, año récord)

La sequía que afectó a USA este año (2012) tuvo un impacto enorme en el precio de la tortilla, alimento más básico de los 40 millones de mexicanos pobres y del cuál depende una gran parte de la ingesta de calorías, calcio, proteínas, etc. La adopción de cultivos GM permitiría a México alcanzar su soberanía alimenticia, minimizar el riesgo de hambre o privaciones y además mejorar los ingresos de los campesinos, que es increíble que aún en este momento dorado de los productores de commodities en todo el mundo, aquí dependan de subsidios estatales. El 92% de los productores mexicanos de maíz cultivan menos de 5 hectáreas, y con su pobre rendimiento, inferior a las 2 toneladas/Ha sólo contribuyen aproximadamente la mitad de la producción local, la mayoría para autoconsumo. La escala no es eficiente, y el rendimiento por hectárea es extremadamente bajo. Un productor medianamente eficiente en USA o Argentina ronda las 10 toneladas la hectárea gracias a la tecnología, incluyendo las semillas GM. La población campesina mexicana son unos 25 millones de personas (15 millones de niños), de los cuáles se estima que el 72% vive en extrema pobreza o marginación. La tecnología aplicada al campo, y estructuras que permitan ampliar la escala de producción (asociaciones, cooperativas, pools de siembra) son la única opción productiva que tiene este importante sector de la población para no depender de los subsidios del gobierno y salir de la pobreza. A mi me importa mas esta gente que tus 8 ballenas, Greenpeace!

Siguiendo con el potencial, basado en experiencia, Monsanto está trabajando desde 2008 con varios países de África Oriental (Kenia, Tanzania, Uganda, Mozambique, Sudáfrica) en el proyecto WEMA (Water Efficient Maize for Africa) para lograr variedades de cultivos que se adapten a las cada vez mas comunes sequías que afectan la región y a los insectos. El incremento de la producción estimado es de 2 millones de toneladas de maíz, suficientes para alimentar de 14 a 21 millones de personas en la región.

programa wema maiz africa bill gates monsanto buffet

Países beneficiados por el programa WEMA


Para este proyecto en particular, Monsanto decidió no cobrar los royalties de propiedad intelectual derivada del desarrollo de estas semillas. WEMA también tiene como principales sponsors a las fundaciones de Bill Gates (Microsoft) y de Buffet. No es que Monsanto sea un santo, pero es una buena forma de mejorar su imagen, y a la vez aportar a una causa noble. Pero se vale que las empresas ganen dinero, no?

Por otra parte, en el caso de los países con gran producción de granos, desde Canada a Australia, incluyendo USA, Brasil, Argentina, Rusia, Ucrania, Nueva Zelanda, etc. el mejoramiento genético de las semillas ha generado gran riqueza y bienestar para la población. Por citar un sólo caso (que conozco mejor), el incremento de la producción de soya en Argentina fue de casi 5 veces gracias a la tecnología e inversión aplicada al campo, facilitadas de forma contundente por la soya transgénica de Monsanto. A mediados de los 90’s Argentina producía unos 12 millones de toneladas por año, contra una producción actual de aproximadamente 50 millones.

Incremento de la producción de soya (casi toda transgénica) en Argentina

Estimando un precio de US$ 500 la tonelada, el incremento de valor que permitió la tecnología para este cultivo es de US$ 19.000 millones anuales. La soya, por sí sola, con su incremento de productividad y precio, permitió a Argentina salir del caos macroeconómico del 2002, y es lo que mantiene aún a flote la economía a pesar de los diez años de la gestión populista del gobierno de los Kirchners. Quizás en Buenos Aires, tanto Kirchneristas como Anti-Kirchneristas deberían votar en el Congreso reemplazar el icónico Obelisco de la ciudad por un busto de Hugh Grant, no el actor, sino el escocés que es el actual CEO de Monsanto.

La actual apuesta de Monsanto, que debería ser una causa común, especialmente en los países en desarrollo, es duplicar la producción de granos para 2050, un objetivo alcanzable si los países acceden a adoptar la tecnología adecuada. Y esta duplicación se dará con el crecimiento de los rendimientos, pero también con la incorporación de nuevas áreas a la producción, especialmente en zonas pobres tropicales, subtropicales y desérticas, la mayoría en países pobres de África, Asia y América Latina.

Y que quede claro que esto no es un alegato en favor de Monsanto. Se debe seguir investigando si los alimentos genéticamente modificados pueden causar algún problema a largo plazo, al igual que como se hace con todo producto nuevo que se introduce en el mercado. Lo que este artículo quiere lograr es informar mejor a gente que se asocia a causas que son nobles, como la de defender la salud, sin saber que con posturas radicales se están oponiendo a un mayor bienestar común, el del progreso de los países productores de alimentos y el de generación de alimentos suficientes para alimentar al creciente número de seres humanos.

Nacionalice (y festeje!) ahora, pague después en cómodas anualidades

En un marco de fiesta nacionalista, con clima similar al del 2 de Abril de 1982 cuando el pueblo salió a la calle a aclamar al General Galtieri (presidente en ese momento) por la recuperación de las Islas Malvinas, la Cámara de Diputados de Argentina aprobó la ley que permite expropiar el 51% de las acciones de YPF en manos de la empresa española Repsol.

Militantes y ciudadanos comunes, diputados de la oposición (radicales principalmente y peronistas ex-opositores, antes menemistas-duhaldistas y ahora neokirchneristas) y un amplio círculo de personajes reconocidos, acompañaron al gobierno de Cristina Kirchner en esta “heroica gesta”. Esta última gran tropelía del Gobierno Kirchner tiene tres grandes responsables: los corruptos Kirchner y sus funcionarios que saben que esta medida no beneficia al país en el largo plazo, los cobardes diputados radicales que apoyaron la medida por temor a ir contra “la voluntad mayoritaria” y la fracción ignorante e irresponsable del pueblo argentino (30%-50%?) que aplaude a rabiar cuanto circo le arma este gobierno mientras esté con la panza llena. Para este último grupo de co-responsables (ya que no tiene sentido perder tiempo con los corruptos del gobierno y los cobardes de la oposición) va este pequeño análisis:

I)VENTAJAS DE LA EXPROPIACIÓN DE YPF

1)En teoría, la ventaja “oficial” de quitar de YPF a Repsol es que en lugar de girar las ganancias a España, estas ganancias (unos US$ 3.000 millones anuales) se volcarían a la inversión para explorar y explotar mas gas y petróleo. Si quienes van a gestionar YPF probaran que tienen esa vocación y buena intención, quizás sea una ventaja verdadera en el corto plazo. Por ahora los candidatos que aparecen para gestionar YPF (independientemente del perejil que pongan de CEO) son los mismos que por razones diferentes decidieron privatizarla en 1992, luego vender a Repsol el control en 1999, mas tarde vender 25% a unos “amigos de la casa” en 2007, además de tener en su currículum la gestión de Enarsa (una petrolera con muchos empleados pero sin petróleo) y la aerolínea que mas dinero pierde en el mundo (Aerolíneas Argentinas).

2)Una razón mas oculta, pero que sin duda es una ventaja para Argentina, son las reservas de shale gas de Vaca Muerta, un área que podría tener un valor de US$ 200.000 millones. De todos modos, primero se tiene que comprobar que esto realmente existe, y segundo, el gobierno tendría que encontrar los miles de millones de financiamiento para explotarla (como nadie democrático va a co-invertir con un estado mafioso, esto es una gran oportunidad para los chinos y eventualmente para Petrobrás).

II)DESVENTAJAS DE LA EXPROPIACIÓN DE YPF

1)Una desventaja “menor” dentro de la tragedia que significa esta medida es que el gobierno logra distraer la atención de la opinión pública de dos temas que estaban muy presentes: el caso de enriquecimiento ilícito por tráfico de influencias del actual vicepresidente Amado Boudou (mediante testaferros adquirió la imprenta Ciccone, encargada de imprimir boletas electorales y papel moneda para el gobierno), y la galopante inflación de 25% anual.

2)La desventaja mayor es el daño a largo plazo a la economía, tanto en los 10 años pasados como en los que están por delante.
A corto plazo, el daño no puede sentirse porque Argentina ya se encuentra aislada del mundo, con un comercio internacional decreciente, cada día mas enfocado en socios a los cuales las reglas democráticas le interesan muy poco (Brasil, China). Cuando Cristina Kirchner tomó la decisión de expropiar sabía que era altamente improbable que las consecuencias negativas se sintieran por el “ciudadano común” durante su actual mandato.

El primer indicador de la magnitud del daño a largo plazo que está haciendo la política Kirchner desde antes de YPF viene por la caída (o falta de crecimiento) de la inversión extranjera directa; esa inversión que va a infraestructura, a tecnología y en general asociada a crecimiento de la productividad de las economías. Es el número macroeconómico quizás mas relevante para los emerging markets porque son un buen predictor de prosperidad futura. Para indicar la magnitud de este daño sólo hace falta citar los números de inversión directa extranjera de 2011 en América Latina:

i)Brasil US$ 66.000 millones
ii)México US$ 19.000 millones
iii)Chile US$ 17.000 millones
iv)Colombia: US$ 13.000 millones
v)Perú: US$ 8.000 millones
vi)Argentina: US$ 7.000 millones

Si Argentina tuviera un gobierno confiable y un marco de respeto por la ley, podría haber ingresado en estos 10 años de gestión Kirchers al menos unos US$ 15.000 a US$ 20.000 millones por año, e incluso Repsol no hubiera transferido a España los dividendos ya que sin los precios manipulados que imponía el gobierno argentino era mucho mas rentable invertir en mas exploración que repartir dividendos a inversores españoles. Haciendo esta matemática básica inicial es fácil demostrar el gran error de la nacionalización.

Sin embargo, los costos de esta nacionalización no son solamente los costos directos de la inversión extranjera perdida y a perder en los años venideros. La expropiación de YPF tiene un daño mas profundo y duradero, que es el deterioro permanente de un clima de negocios genuinos. Hoy, tanto inversores locales como extranjeros saben que en Argentina no se puede invertir si no se tiene un contacto muy alto en el gobierno. Esta situación hace que el efecto multiplicador económico que genera la inversión se pierda, y las decisiones de los actores económicos locales sigan sesgadas hacia el consumo y a reducir la inversión al mínimo posible.

3)La expropiación tendrá otro efecto muy perjudicial para Argentina a largo plazo que es el costo extra que va a pagar tanto el Estado Federal, como la provincias y los privados cuando salgan a tomar deuda en los mercados. Cuando las empresas argentinas tenían acceso al crédito exterior privado, los inversores pedían primas de 400-600 basis points (4% a 6%) extra para cada nivel de riesgo. Si algún día Argentina vuelve a ser un país normal, y sus empresas mas grandes y sus bancos toman deuda para invertir en maquinaria, infraestructura o dar préstamos de inversión a pymes, este costo extra del 4%-6% impactará directamente en la productividad y competitividad de las empresas. Lo mismo sucederá con la deuda soberana. Si alguna vez Argentina quiere colocar deuda para crecer e invertir en usos correctos de largo plazo (infraestructura, educación) y no gastos corrientes, tendrá que pagar el costo incremental por su larga y negra historia de defaulteador-expropiador. Un 3% adicional de costo financiero en una deuda potencial baja del 25% del PBI (es decir unos US$ 100.000 millones) es de US$ 3.000 millones por año!!!

III)HACIA DONDE VA ARGENTINA?

La mayor dificultad que han tenido los argentinos para darse cuenta de la mala gestión de los 10 años Kirchner es que la mayoría de la población estuvo viviendo en términos económicos en una situación sustancialmente mejor que el promedio histórico, radicalmente mejor que durante los últimos años de convertibilidad y crisis, e incluso mejor que en un potencial gobierno de otro partido político. Entonces, por qué sostengo que el gobierno no ha sido malo sino pésimo?

Los Kirchners son responsables menores y parciales de esta “bonanza”, justamente de la parte incorrecta de la bonanza.

La mayor responsabilidad del crecimiento económico y la mejora de los ingresos de los argentinos es de los chinos y otros países emergentes que demandan cuantas materias primas estén disponibles en cualquier lugar del mundo. Para ponerlo claro, el responsable principal del boom argentino es el consumo chino de soja en primer lugar, y la eficiencia internacional del sector agrícola-industrializado argentino en segundo. Este período de bonanza sucedió en todo país productor de commodities mas o menos eficiente, y con cualquier tipo de gobierno. Me gusta ilustrar este caso con una comparación muy particular: la de Guinea Ecuatorial, en África. Uso Guinea Ecuatorial porque ahí hablan español, es muy corrupta y tiene un gobierno muy autoritario (suena conocido?).


Como muestran los gráficos anteriores, el presidente Teodoro Obiang supera a los Kirchners en crecimiento de PIB per cápita. Hizo el “milagro” de llevar a los Guineanos Ecuatoriales de ganar en promedio US$ 2.000 por año en 1995, a US$ 18.000 en 2009, un verdadero milagro económico. De hecho, su PIB per cápita en 2009 ya sobrepasó al de Argentina (Guinea Ecuatorial US$ 18.000 versus Argentina US$ 14.000 a valores PPP). Es Teodoro Obiang un gran estadista y economista? Descubrió una nueva ciencia que niega los principios básicos de la economía y hace magia generando la abundancia de la nada? Será que con su larga experiencia de gobierno (es presidente desde 1979 gracias a re-reelecciones muy “democráticas”) conoce mejor que nadie el arte de gobernar? Será que al no tener prensa opositora viva puede gobernar con mas iluminación y amor por el pueblo? O es que en la visita de 2009 a Cristina Kirchner en Buenos Aires (ver foto) Cristina le pasó todo su conocimiento milagroso?

No. Definitivamente no. Tuvo suerte, autoritarismo y control de todas las palancas sensibles del país. Apareció el petróleo. A los Kirchners les pasó lo mismo, tuvieron la suerte de la aparición del consumo chino y que de había eficientes productores mundiales de commodities (los sojeros) a los cuales exprimir y capaces de generar divisas para dar equilibrio externo a la cuenta corriente. Y ahora parece que también van a tener petróleo.

El petróleo que “produce” el señor Obiang en Guinea Ecuatorial subió de US$ 20 a US$ 100 por barril entre 2002 y 2010. La soja de la señora Kirchner subió de US$ 200 a US$ 550 en el mismo período. Eso es lo que explica el fenómeno del crecimiento económico reciente de los países emergentes productores de commodities, no la gestión de sus gobernantes (con honrosas excepciones como las Austrialia, Nueva Zelanda y unos pocos mas).

Invito a los amigos lectores a revisar los números de crecimiento del PBI per capita de cualquier país de cuarto nivel productor de commodities en los últimos 8-10 años; sus números son similares o mejores a los de Argentina, desde Paraguay (de US$ 3.000 en 2007 a US$ 5.200 en 2010) a Congo (de US$ 1.530 en 199 a US$ 5.200 en 2010) y Kazakhstan (de US$ 3.200 en 1999 a US$ 12.700 en 2010).

Cada ciudadano argentino tiene la obligación moral de buscar el supermercado chino mas cercano, preguntarle a los propietarios cuál es la dirección de sus parientes y amigos en China continental, enviarles una carta de agradecimiento, y pedirles encarecidamente que sigan incrementando la ingesta de proteínas mediante pollos y cerdos engordados con soja argentina.

De la parte de la “bonanza” que sí son responsables los Kirchners es del incremento del ingreso disponible adicional que manipularon mediante altísimos subsidios al consumo, combinados con impulso a la suba de salarios por encima de su productividad, alto gasto público y emisión monetaria “a discreción”. Las familias gastan todo lo que pueden porque es barato consumir servicios públicos subsidiados y cualquier cosa que se vende a crédito porque la inflación del 25% devalúa la deuda. Mientras que el precio de gasolinas y combustibles en general era una fracción del de cualquier lugar del mundo razonable (que subía prudentemente los precios reflejando el alza del crudo), en Argentina no se invertía en producción petrolera porque el precio mayorista estaba artificialmente bajo por el control del gobierno. Con la economía recalentada, los subsidios al consumo y la falta de inversión por la distorsión del mercado, rápidamente la demanda de combustibles superó a la oferta.

Lo mismo sucedió con toda la infraestructura de Argentina. Ferrocarriles, transporte de electricidad y gas, terminales portuarias, carreteras, etc. Toda la inversión se paró, y se incentivó su consumo, causando un serio decrecimiento del “stock de capital”. Cuando Argentina vuelva a invertir en infraestructura, el atraso de inversión que tiene va a ser un duro obstáculo para normalizar oferta y demanda.

Este es un cocktail Keynesiano de consumo recargado con Absynth, Vodka y TNT. Este cocktail creó el gran “efecto fiesta” que gana elecciones por goleada: todo consumo, cero inversión. Los Kirchners, no contentos con consumirse el stock de capital físico, también se están consumiendo el stock de capital financiero para seguir financiando el consumo: en 2008 se apropiaron de los ahorros privados de los fondos de pensión (AFJPs) -incluyendo los míos de 10 años de aportes sustanciales!- y comenzaron a utilizar el dinero de los futuros jubilados para sus proyectos arbitrarios.

Los gráficos anteriores muestran que el precio del gas natural en Brasil y Chile era 25 y 15 veces mas caro respectivamente que en Argentina. Por otra parte, el precio regulado que se pagaba en Argentina a los productores locales (incluyendo YPF) era sustancialmente menor al del mercado internacional, y al que Argentina terminó pagando a Bolivia y Venezuela por gas y fuel oil los últimos tres años.

Para la mayoría de la población, que ignora la macroeconomía y su referencia es su situación de bienestar de corto plazo (en un país acostumbrado a la angustia económica), los Kirchners tienen un gobierno “casi perfecto”. La población sabe que roban a dos manos, que son autoritarios, pero no les importa porque el comfort actual es incomparable con la historia reciente, salvo quizás algún semestre menemista (Carlos Menem, también peronista, gobernó Argentina de 1989 a 1999), en el que también hubo fiestas de consumo memorables.

Para hacer una comparación, Argentina es como una familia que vive en una casa que se está deteriorando, que no le hace los servicios de mantenimiento al auto y que no manda a los niños a la escuela. En lugar de darle verduras a los niños les dan dulces ilimitados. Mientras tanto, hacen fiestas todos los días, y se van de vacaciones cada mes. Además tienen la suerte que un vecino (Brasil) y un conocido (China) se ganaron la lotería, y justo le compran a un un precio cuatro veces mas alto que en el pasado lo que ellos fabrican en su empresa personal. Si le preguntan a los niños, es la situación ideal, inolvidable y que quieren que dure por siempre (Cristina For-Ever!).

Que puede suceder? En un país como Argentina es muy difícil pronosticar, pero se pueden hacer escenarios. Hoy el escenario mas probable es que el proyecto Kirchner se sostenga en el poder (ya sea mediante una reforma constitucional o un presidente títere), por dos razones: la falta de oposición política (salvo un tímido PRO de Mauricio Macri) y la riqueza que todavía el Gobierno tiene para expropiar y gastar. Acaba de aprobar una ley para apoderarse de los US$ 40.000 millones de reservas internacionales del Banco Central. Tiene los fondos de pensión privados que se apropió en 2008 (bye bye mis ahorros jubilatorios de los 90s!), de los cuales todavía le quedan unos US$ 45.000 millones. Mientras le quede este dinero, y la cotización de la soja no descienda de los US$ 500 por tonelada, el gobierno tiene margen para seguir con su orgía de consumo, populismo y mano dura con la prensa libre y los pocos opositores. Y si es verdad que el yacimiento de gas de Vaca Muerta vale US$ 200.000 millones, pues tendremos la nueva Guinea Ecuatorial en Sudamérica.

Como lo decía el poeta romano Juvenal en el Siglo I: “Panem et Circenses” (Pan y Circo)…y yo agregaría “por al menos 4 años mas”.